Thursday, October 18, 2007

La vida es un sueño (Introducción)

En los linderos del yo el hombre vive cautivo por sus fantasmas. Estos fantasmas suelen estar revestidos de figuras impensables, de nosotros mismos que no somos nosotros mismos, es decir, es todo aquello que deseamos y no hacemos porque las figuras del yo se imponen en soberana inquisición. ¿Quién soy? Es una forma de formular la pregunta implícita, ¿qué soy? Pero este tipo de preguntas nos asaltan muy pocas veces en la vida y cuando lo hacen llegan a ser muy efímeras.

En los sueños, los hombres son libres. Las multifacéticos formas de una persona (del yo) salen a la luz desde los sueños. Aquello que vemos en los sueños, la forma en que nos situamos, las pesadillas que tenemos, etc., son todos los deseos que están muy en el interior de aquello que los griegos llamaron psique. Los sueños son la catarsis de la persona, sin ellos no podríamos vivir en un estado donde se nos enseña desde pequeños que el deber es por antonomasia.

La vida como sueño ha estado presente a lo largo de la literatura, ya sea filosófica o literaria. El objetivo es recrear, no de manera cronológica, si no por importancia de argumentación, las reflexiones que se hacen con respecto al lo que consideramos vida y su relación íntima con el sueño.